El flujo de efectivo y las ganancias son elementos esenciales para cualquier negocio. Para que un negocio sea exitoso, es importante tener los dos. Si apenas estás iniciando tu negocio o estás pensando en hacerlo, debes entender estos dos conceptos.

¿Qué es el flujo de efectivo?

Este término se refiere a todo el dinero que “fluye” de y hacia tu negocio. Es decir, todo el dinero que gastan los clientes al consumir tu producto o servicio. Y, también incluye todo el dinero que gasta tu negocio para funcionar (renta, materiales, nómina, publicidad, etc.).

El flujo de efectivo puede ser positivo o negativo. Si es negativo, quiere decir que estás usando más dinero de lo que estás recibiendo. Para tener un flujo positivo, debes estar recibiendo más dinero de lo que gastas en operaciones del día a día. Es un concepto sencillo. Sin embargo, no es tan sencillo de lograr, especialmente al inicio.

¿Qué son las ganancias?

Las ganancias son el ingreso neto de un negocio. Generalmente se calculan como sigue:

todos los ingresos (ventas) menos costos operativos e impuestos

Esto, acotado por un tiempo determinado, ya sea un trimestre, un año, etc. Este periodo dependerá de los plazos que maneje en tu negocio en cada aspecto: tiempo de producción, tiempo que tu producto puede estar en las tiendas o lo que dure tu servicio.

Diferencia entre flujo de efectivo y ganancias

La diferencia más grande es el factor de tiempo entre movimientos de efectivo y transacciones comerciales. El flujo de efectivo no puede considerarse como ganancia, a menos que ocurra al mismo tiempo que una transacción de venta o gasto. Por otro lado, las ganancias pueden ser ingresos contables no monetarios.

Las pequeñas empresas con financiamiento limitado no solo deben centrarse en las ganancias, sino que deben concentrarse en el flujo de efectivo. Es decir, los recursos monetarios reales utilizados para respaldar las operaciones. ¿Por qué?

La falta de flujo de efectivo es una de las razones principales por las que muchos pequeños negocios fracasan en el primer año. Si se te acaba el dinero no puedes continuar operando tu negocio. Así de simple. Así, cuando estás iniciando tu negocio lo más importante es hacer todo lo posible para que tus clientes compren tu producto o servicio. No es tan importante proyectar cuánto podrías ganar en dos años, sino que debes concentrarte en cómo vas a subsistir por dos años.

Un flujo de efectivo constante te dará la oportunidad de invertir más en tu negocio y mejorar tus ganancias a largo plazo.

En WORTEV te apoyamos con las herramientas necesarias para promover un flujo de efectivo apropiado para tu negocio.

No quiebres en el primer año, contáctanos.