Trabaja SMART

Toda empresa necesita plantear metas y objetivos, sobre todo cuando tiene poco tiempo de haberse formado y está buscando atraer nuevos clientes y encontrar oportunidades de desarrollo. Estos objetivos deben ser realistas y apegados a la situación, tanto externa como interna de la empresa. Para esto, existe un concepto conocido como objetivos SMART, los cuales hacen referencia a un acrónimo en inglés que significa inteligente.

Los objetivos SMART hacen referencia a las características que hacen de una meta algo eficaz y realizable. También proporcionan los criterios para guiar y establecer la gestión de proyectos como el desempeño del personal, por ejemplo.

S: specific o específico

M: measurable o medible

A: attainable o alcanzable

R: relevant o relevante

T: time-related o relativo al tiempo

El criterio “S” responde a lo que se quiere conseguir específicamente en un área. Esta característica es el primer paso para establecer un objetivo empresarial. Acotar lo más posible la meta, ayuda a buscar los mejores planes de acción para llevarla a cabo. La característica S responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que quieres conseguir?
  • ¿Cuándo lo quieres conseguir?
  • ¿Cómo lo vas a conseguir?
  • ¿Por qué es necesario conseguirlo?

“M” se refiere a los indicadores clave de rendimiento (KPI) que utilizarás para medir la eficiencia de tus metas. Que los objetivos sean medibles sirve para comprobar su cumplimiento de forma tangible o cuantitativa. De esta manera, una empresa puede comparar resultados entre diferentes estrategias, por ejemplo. Generalmente, se buscan cifras o porcentajes.

“A” corresponde a a qué tan razonable o realista es el objetivo con respecto a la situación interna y externa de la empresa. Es decir, la meta debe tomar en cuenta la realidad económica de la empresa, el mercado, la situación actual de los empleados, etc. Una meta es alcanzable cuando se tienen los recursos y herramientas necesarias para cumplirla en un tiempo razonable. En este aspecto también es importante establecer un margen de error.

Por otro lado, el criterio “R” responde a la preguntas: ¿por qué le interesa tu empresa a tus clientes? y ¿qué es lo que tiene para ofrecer? Este criterio busca definir si el objetivo se adapta al contexto social y cultural en el que se encuentra la empresa.

Por último, el criterio “T” se interesa por el tiempo en el que se busca alcanzar dicha meta. Los objetivos deben establecer un rango de tiempo para completarla. Si se asigna un tiempo más ambicioso que realista, es posible que no se cumpla. Siempre hay que tomar en cuenta la cantidad de trabajo y los recursos disponibles para una tarea. Es mejor establecer un tiempo sobrado para evitar incumplimientos o un trabajo mal hecho.

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