Gran parte del éxito actual de las empresas se basa en su capacidad de desarrollar un diferenciador, aquél valor agregado que permitirá a su producto o servicio ser la mejor opción frente a la competencia. El emprendimiento social es aquel que a través de soluciones locales, nos da ejemplos para resolver problemáticas globales. 

Un verdadero emprendedor involucra su pasión y deseo de colaborar en la búsqueda del bien común, por lo que al desarrollar su idea de negocio o proyecto, considera a los grupos vulnerables. Cuando la cadena de beneficios que aporta un proyecto es mayor al deseo de generar utilidades, se le denomina emprendimiento social.

El origen del emprendimiento social se la atribuye a Muhammad Yunus, quien en los años setenta creó el Banco Grameen (en Bangladesh). La primera empresa que ofreció pequeños créditos a personas en condiciones de pobreza extrema a cambio de que hicieran uso de los recursos para autoemplearse y generar ingresos propios. Su propuesta benefició a más de 6.6 millones de personas y lo hizo acreedor al Premio Nobel de la Paz en 2006.

¿Es lo mismo emprendimiento social que fundación u organización sin fines de lucro?

Si bien un emprendimiento social surge a partir de una problemática que afecta a determinadas comunidades o grupos de personas, como la escasez de servicios básicos, y a partir de ello ofrecer una alternativa para mejorar su calidad de vida; también pretende generar beneficios económicos. Por esta razón, no podemos categorizarla como una organización sin fines de lucro o una fundación, ya que busca convertirse en un modelo de negocio cuyo principal objetivo es ser la respuesta a las necesidades de un sector poblacional.

¿Cuáles son sus características?
  • Debe ser una propuesta que genere un cambio social.
  • Habrá de enfocarse en la resolución de problemas actuales, tales como el acceso a la educación, el cuidado del medio ambiente, la seguridad y bienestar social, etc.
  • La empresa que surge como parte de este proyecto favorecerá la generación de empleos y un comercio justo.
  • No dependerá de donativos, fondos de gobierno o eventos de recaudación, ya que muchas veces esto representa una limitante para las operaciones del proyecto.
  • El líder o emprendedor social se caracteriza por su fuerza de voluntad y la motivación por perseguir su objetivo para generar un cambio. Además, deberá tener mente de empresario para saber vender su idea de negocio, liderar un equipo de trabajo y convertirse en un proyecto financiable.
  • Un emprendimiento social puede contar con recursos para generar estrategias e incorporar al mejor talento disponible, sin la limitante salarial para sus colaboradores.

Aunque el emprendimiento social y las fundaciones tienen como un mismo fin ayudar a alguna problemática, la manera en que lo hacen es muy distinta. La primera se convierte en una alternativa autosustentable, mientras que la segunda dependerá siempre de donativos. 

Por otra parte, este modelo de emprendimiento tampoco puede considerarse semejante al de una empresa socialmente responsable. Ya que ella cuenta con un giro específico y únicamente destina un porcentaje de sus utilidades para favorecer una causa.

Ruptura de paradigmas

Este modelo de emprendimiento viene a romper el paradigma basado en que las causas sociales no pueden ser un negocio, ¿y por qué no? Por el contrario, al convertirse en una empresa sustentable: genera empleos, e indudablemente contará con los ingresos necesarios para continuar con el objetivo de favorecer a los más necesitados; quienes a su vez pueden ser insertados dentro del modelo económico y transformar su calidad y condiciones de vida.

Ejemplos destacados

Un ejemplo de cómo se puede dejar huella a través del emprendimiento social, es el caso de la firma iluméxico, que trabaja para llevar energía eléctrica a los lugares más remotos del país por medio de un financiamiento incluyente y con ello, genera fuentes de empleo para los jóvenes.

Esta empresa mexicana cuenta con una gran red de distribución y centros de atención rural en 11 estados de la República Mexicana, para que sus servicios se mantengan en óptimo funcionamiento. Hasta inicios de junio de este año, logró la instalación de 23,257 sistemas, a través de más de 103 mil usuarios en mil 992 comunidades.

De acuerdo con Bill Drayton, fundador y presidente de Ashoka, y ganador del Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2011 por su promoción del emprendimiento social como motor para la transformación económica y social de los países: “Los emprendedores sociales no se conforman con dar un pescado o enseñar a pescar a la gente. Ellos no descansarán hasta que hayan revolucionado la industria pesquera”.

Algunos emprendedores sueñan con desarrollar un negocio multimillonario que les permita lograr una vida acomodada para ellos y sus generaciones. Pero un emprendedor social es aquél que busca dejar huella a través de una idea que conlleve un cambio y una mejora en la calidad de vida de los grupos vulnerables. Por lo que seguramente será recordado al pasar de los años gracias a su iniciativa y compromiso social. Y tú, ¿qué tipo de huella quieres dejar dentro del ecosistema emprendedor?

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Wortev es una aceleradora y fondo de capital privado que impulsa el crecimiento de las empresas. Su modelo fortalece la estructura de pymes y startups, mientras los emprendedores se enfocan en la comercialización de su producto o servicio. Muchos de los proyectos que impulsa son de emprendedores sociales, tales como: el uso de formas alternativas de energía, salud, deporte y educación digital.